Solícitos hasta el fin

2020-09-22T14:38:15-04:30

Todos enfrentamos circunstancias difíciles las cuales cobran voces propias, por ejemplo, si estamos en un momento de enfermedad, la adversidad nos dice: “no te sanarás”, si nacimos en medio de pobreza, que vamos a morir en esa condición, si atravesamos por un problema familiar, que no se podrá solucionar, pero Dios tiene mucho qué decirnos cuando las circunstancias comienzan a hablarnos, así que no podemos enfocarnos en escuchar esas voces, debido a que ellas intentan apartarnos de nuestro destino, de lo que Dios tiene para nosotros. Los problemas están en lo natural, pero Dios opera en lo sobrenatural, y Él puede abrir la puerta que nadie ha podido abrir; cada vez que escuchemos la voz de nuestras circunstancias, la fe se debilitará, así que no nos enfoquemos en los problemas, sino en lo que Dios está diciendo, porque si creemos en Dios, estaremos firmes, y Él nos levantará de cualquier circunstancia.

“Ora con fe pese a la circunstancia”

2020-09-11T10:01:32-04:30

Todos enfrentamos circunstancias difíciles las cuales cobran voces propias, por ejemplo, si estamos en un momento de enfermedad, la adversidad nos dice: “no te sanarás”, si nacimos en medio de pobreza, que vamos a morir en esa condición, si atravesamos por un problema familiar, que no se podrá solucionar, pero Dios tiene mucho qué decirnos cuando las circunstancias comienzan a hablarnos, así que no podemos enfocarnos en escuchar esas voces, debido a que ellas intentan apartarnos de nuestro destino, de lo que Dios tiene para nosotros. Los problemas están en lo natural, pero Dios opera en lo sobrenatural, y Él puede abrir la puerta que nadie ha podido abrir; cada vez que escuchemos la voz de nuestras circunstancias, la fe se debilitará, así que no nos enfoquemos en los problemas, sino en lo que Dios está diciendo, porque si creemos en Dios, estaremos firmes, y Él nos levantará de cualquier circunstancia.

“Recuperarás lo perdido”

2020-09-10T12:06:51-04:30

Como Iglesia hemos perdido muchas cosas, pero hoy Dios nos dice: “Recuperarás lo perdido”, es una promesa de Dios. En la vida todos hemos perdido algo, y muchas de estas pérdidas vienen dadas por otras personas, es tal vez un esposo (a) que se fue de casa, o alguien que nos traicionó; otras veces estas pérdidas vienen como consecuencia de nuestras malas decisiones, y es allí cuando entramos en una mentalidad de estar recordando constantemente el pasado, pensando en qué hubiese acontecido si no habríamos actuado de la forma en que lo hicimos, entramos entonces en un camino que nos lleva a la desesperanza; otras veces las pérdidas no ocurren por culpa de alguien, sino porque así es la vida, y allí es fácil desanimarse, pero sea cual sea el motivo por el cual hayamos perdido algo, Dios nos ofrece restauración, pues, Él es capaz de devolvernos multiplicado todo lo que perdimos.

Qué sucede cuando oramos pidiendo venga tu Reino

2020-09-02T17:21:38-04:30

Nosotros que hemos creído en Dios, y le hemos aceptado como nuestro Señor y Salvador, somos no solo cristianos, sino ciudadanos del Reino de los cielos, y para orar pidiendo que venga el Reino de Dios, debemos hacerlo desde nuestra identidad, desde la posición que Él nos ha entregado como sus hijos. Cuando Cristo vino a la tierra, Él vino no solamente a perdonar nuestros pecados, aunque la obra de la redención comienza con el perdón de nuestros pecados, Cristo también vino a recuperar el Reino que había perdido Adán al pecar, y Jesús viene a devolvernos a los hijos de Dios, y a los hombres que creamos en Jesús como nuestro Señor y Salvador, nuestro diseño y posición original de autoridad y dominio; todo aquel que entiende que Cristo nos devolvió el Reino de Dios, empieza a recuperar su identidad y posición original, de dominio sobre toda la tierra y sus recursos, para ya no ser dominados ni por el pecado, ni la enfermedad, ni los demonios, ni la muerte, ni la pobreza, ni la maldad.

Señor, bendíceme

2020-09-02T17:22:19-04:30

Para que la maldición toque o se acerque a alguien, esa persona no tiene que hacer nada, debido a que el sistema de este mundo está bajo una constante maldición, producto de las enfermedades, la escacez, la pobreza, el hambre, la muerte, la violencia y los bajos comportamientos del hombre; así que, es imposible que Dios no vea estás cosas, pero también es imposible que la maldición no se acerque a la humanidad por causa de estos excesos donde el ser humano le ha dado la espalda a Dios, actuando y caminando por interés, y no por sus convicciones.

Los llamados y los propósitos

2020-08-24T20:00:02-04:30

En la vida no solamente se existe, se viene a cumplir un propósito que tuvo un llamado antes. Lo más importante para un ser humano no es cumplir metas, sino hallar su propósito, quien no lo consigue, no importa lo que logre, fracasó, porque el desarrollo de la vida de una persona consiste en encontrarlo.

Llenos de la vida de Jesús

2020-08-22T16:19:24-04:30

Cuando oramos bien, nos vaciamos de nosotros mismos, y nos llenamos de la vida de nuestro Señor Jesucristo. La oración es una divina transferencia, en donde todo lo que Dios es, y todo lo que Él tiene, es transferido a nosotros. La bendición más grande de todo creyente, es poder trabajar en la realidad de que Cristo vive en Él, y de que somos uno con nuestro Señor, debido a que allí está encerrada la vida de poder que podemos manifestar; y eso hace la oración, sacar la vida de Jesús que ya reside dentro de nosotros.

Jesús tiene el poder

2020-08-19T16:53:05-04:30

Jesús es el Alfa y Omega, el principio y el fin (Apocalipsis 1:8), Él es quien lo llena todo en todo (Efesios 1:23), no hay otro nombre debajo del cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos (Hechos 4:12), todo plan de salvación es llevado en Su Nombre y por su Sangre en el Nuevo Pacto. Cada oración realizada al Padre, debe ser en el nombre de Jesús, y definitivamente el Espíritu Santo está aquí para recordarnos sus palabras, todos los días, hasta el fin del mundo.