Un cambio de época requiere un cambio de corazón

2021-01-22T15:40:44-04:30

Dios requiere cambios en nuestros corazones para que podamos disfrutar de los días de gloria que vienen; y Él va a hacer una separación entre aquellos corazones que aman y aquellos que odian. El cambio principal que Dios está requiriendo para esta nueva temporada, es un cambio de corazón, porque del corazón es que salen las malas intenciones (Mateo 15:19), las cuales dañan, afectan e impiden la bendición de Dios sobre nuestras vidas, familias y país. Todos veremos los días de gloria, pero solo algunos podrán disfrutarlos, así que habrá una separación entre los que amen sin condiciones ni juicios ni rechazo ni odio, y los corazones entoxicados por la maldad, los cuales finalmente quedarán para observar cuando los de corazón limpio reciban su milagro. Si hay algo alojado en nuestro corazón que puede estar afectando lo que Dios va a hacer, Él puede cambiarlo, y debemos desear que Él lo haga, sea orgullo, altivez o arrogancia. Debemos entender que muchas veces hemos deseado el mal a otros, y para el cambio de época que se aproxima necesitamos un corazón sano de rencores.

El equipaje que no puedes llevar al 2021

2021-01-20T13:43:15-04:30

No podemos traer el año viejo al presente, ni arrastrar los fracasos y creer que lo que no cambio antes, en este año tampoco cambiará, porque entonces significa que no estamos creyendo en lo nuevo que Dios va a hacer. Cuando hacemos esto, convertimos el presente año en una extensión del anterior, y fue lo que le sucedió a Israel, salió de Egipto, entró en algo nuevo, pero la realidad fue que Egipto no salió de ellos, y por cual estuvieron 40 años en lo mismo.

Orando por una nueva temporada

2021-01-20T13:13:46-04:30

Dejemos el pasado, los fracasos, la mentalidad de derrota, y todo lo malo que nos pudo haber acontecido el año pasado atrás, no lo traigamos al presente, porque no nos tiene que acontecer lo mismo. Si podemos discernir los tiempos de Dios, oremos por ellos, porque hay un cambio de temporada que nos fue profetizado, y que al orar, podemos percibirlo en el mundo espiritual. No podemos esperar que las cosas en lo natural cambien para creerlo, necesitamos accionar para empezar a ver, porque Dios hace cuando nosotros damos el primer paso, porque la fe sin obras es muerta en sí misma (Santiago 2:14). En el mundo espiritual hay un mover de Dios para una nueva temporada para nuestras vidas, hogares, finanzas, ministerio, y en todos los aspectos. Necesitamos orar no por lo que estamos viendo, sino por lo que estamos creyendo.

La historia de un milagro

2021-01-13T16:13:55-04:30

No podemos recibir nada que no estemos esperando, ahora bien, ¿qué estamos esperando?, ¿lo mejor o lo peor?, porque finalmente obtenemos es lo que esperamos, así que no gastemos esfuerzos en esperar lo peor, invirtamos en esperar lo mejor. Vienen días de gloria para nuestro país, y el diablo puede retrasarlos, pero no evitarlos, y ese retraso no puede afectar el resultado de los designios o decisiones del Cielo, tampoco son por mucho tiempo, porque siempre se cumple la voluntad de Dios, y es inevitable para el mal; lo vimos cuando nuestro Señor Jesús nació, Satanás no pudo evitarlo, lo persiguió, debido a que el rey del momento ordenó matar a todos los niños nacidos en aquel período de tiempo, con el objetivo de acabar con el niño Rey (Mateo 2:16), porque el único momento que tiene Satanás para eliminar la voluntad de Dios, es en el nacimiento, sino lo hace allí, no lo podrá hacer luego, ese es un principio bíblico, pero no lo logró con Moisés ni lo logró con Jesús y no lo logrará con Venezuela.

Ha llegado la hora

2020-12-17T11:11:48-04:30

La mujer encinta, por más que puje, no podrá dar a luz hasta que llegue la hora de hacerlo, pero cuando el momento llega, no tiene que hacer otra cosa que no sea parir; no quiere decir que ella antes de ese día no debió hacer diligencias para quedar embarazada, y después, tomar previsiones para que el niño se mantuviera en su vientre. Es más fácil quedar encinta que dar a luz, el dar a luz es un proceso, y los procesos cuando son mediante Dios, siempre generan un milagro. Ahora bien, si la mujer no toma las previsiones para el momento correcto, no va a culminar el ciclo, pero si las toma, va a terminar. Muchos piensan que terminar dando a luz es el único proceso de la mujer, pero luego debe criar a ese milagro y hacer que crezca. En cualquier caso, cuando una mujer se entera que tiene una criatura en su vientre, empieza a pensar en dónde va a dar a luz, dónde lo colocará, y una vez que logra tener a su bebé, y aun desde antes, comienza a imaginar cómo irá creciendo, a visionar su futuro al lado de aquel milagro, que nadie lo ve, pero que ella lo siente.

La necesidad de la oración

2020-12-14T15:09:57-04:30

La oración no debe verse como algo religioso, una obligación o una rutina, sino como una experiencia de intimidad y comunión con Dios que nos acerca a Él, y que cuando lo hacemos, todos sus atributos y virtudes, como lo es el amor, la humildad y su gracia, entran en nosotros, y es allí cuándo realmente comenzamos a manifestar a Jesús y a obtener victoria en toda circunstancia.

Que nadie deje de esperar lo mejor

2020-12-07T10:12:07-04:30

Es difícil esperar lo mejor, pero si vamos a invertir el mismo tiempo y esfuerzo para esperar lo peor, es preferible esperar lo mejor, lo que representa una decisión de coraje y de valentía. El pasado es imposible de afectar, pero cuando esperamos lo mejor, podemos afectar nuestro futuro; si decidimos esperar lo mejor, recibiremos lo mejor, y eso es lo que precisamente debemos hacer para llegar a puerto seguro, a una victoria, a un buen futuro, tenemos el derecho de hacerlo, porque somos criaturas de fe, no de resignación, ni que terminan en la derrota. El pasado es pasado, pero el futuro viene de camino, y lo que esperamos es grande, prometedor, así que hoy debemos renovar nuestra fe. ¡Que nadie deje de esperar lo mejor!

Fuego y leña

2020-11-27T15:25:59-04:30

Hay un pueblo listo para ser encendido con las palabras de nuestra boca; ahora bien, cuando Dios hace que un pueblo sea hecho leña, no hace referencia a destruirlo o acabarlo, sino de cambiarlo y que sea afectado por medio de las palabras de nuestra boca, entonces, la responsabilidad que Dios da, la entrega completamente a aquellas personas en las que ha puesto sus palabras como fuego. Nadie más tiene el poder de generar un cambio, sino la Iglesia de Jesús, porque solo a nosotros se nos ha dado la capacidad de poder tener fuego en nuestras palabras, pero, Dios no solo nos ha dado la responsabilidad, sino también la habilidad para encender a otros, y si nosotros seguimos escondidos en cuatro paredes sin entender el grado de responsabilidad que tenemos, no solamente en este momento, sino en la historia de la humanidad, vamos a seguir dándole la espalda al plan de Dios. No hay manera de que se gesten grandes cambios si los que podemos hacerlos, no lo hacemos; no podemos quedarnos inertes ante la crisis que sufre este pueblo, y no solamente es la acción y predicación, sino la responsabilidad que debemos sentir para que Dios haga una intervención en este país que nos permita conseguir un futuro, desde esa posición de responsabilidad, la Iglesia tiene el poder y la habilidad para generar la influencia con sus palabras y traer a la gente esperanza, si no asumimos, un ángel ni Dios van a venir a hacer lo que a nosotros nos corresponde hacer.